¿Qué es el recauchutado?
El recauchutado es un proceso mediante el cual se «resucita»
un neumático gastado poniéndole una banda
de rodadura nueva. Antes de iniciar el proceso, se deben
inspeccionar minuciosamente las cubiertas para comprobar
que no sufren daños y que, por tanto, no se ve comprometido
ni el rendimiento ni la seguridad del neumático recauchutado.
Una vez certificado el buen estado de la cubierta, se elimina
con cuidado la banda de rodadura desgastada y se coloca
encima una banda nueva. Hay dos técnicas diferentes:
en caliente y en frío. Ambas se asemejan al proceso
de fabricación de un neumático nuevo, ya que
consisten en «pegar» una banda de rodadura nueva
aplicando calor y presión durante un tiempo predeterminado.
El principal mercado para los neumáticos recauchutados
son las flotas de camiones para transporte de larga distancia.
La razón, lógicamente, es el ahorro económico.
Pero también pueden utilizar recauchutados los vehículos
particulares, todoterrenos, furgonetas de reparto, maquinaria
agrícola, excavadoras y aviones.
Seguridad
Los neumáticos recauchutados se fabrican siguiendo
normas muy exigentes y con maquinaria de alta tecnología.
Sin duda alguna, los recauchutados hechos por profesionales
son tan seguros como los neumáticos nuevos.
Economía
Los recauchutados tienen unos costes de producción
mucho más bajos que los neumáticos nuevos
y, por ello, su precio de compra es normalmente un 25% o
un 50% más bajo que el de los neumáticos nuevos
de la misma categoría. Gracias al programa de recauchutados
de Bridgestone, usted tendrá el rendimiento de un
producto nuevo, pero a la mitad de precio.
Medio ambiente
Las grandes empresas de transporte se esfuerzan por mejorar
sus productos para mejorar la conducción, pero también
son conscientes de que conviene limitar el consumo de recursos
naturales. El recauchutado es, a fin de cuentas, una forma
de reciclaje. Un programa tan eficaz como el nuestro contribuye
a preservar el medio ambiente y a fomentar el desarrollo
sostenible.
Los neumáticos son básicamente productos
petroquímicos. En la fabricación de un solo
neumático para camión se utilizan hasta 80
litros de petróleo crudo. Como aproximadamente el
70% de ese petróleo está en la cubierta (la
parte del neumático que se reutiliza), sólo
se necesitan unos 25 litros de petróleo para recauchutar
un neumático. Así, una flota de camiones de
tamaño medio, que suele utilizar unos 500 neumáticos
al año, ahorraría 27.500 litros de petróleo
anuales si optara por los recauchutados. Además,
se reduciría considerablemente el volumen de cubiertas
desechadas en los vertederos. Los recauchutados son, por
tanto, neumáticos reciclados que ahorran petróleo
y contribuyen de manera muy positiva al desarrollo sostenible.
|